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EL IMPUESTO GENERAL A LAS VENTAS

EL IMPUESTO GENERAL A LAS VENTAS.

 

     El impuesto es una clase de tributo. Héctor Villegas lo define como “el tributo exigido por el Estado a quienes se hallan en las situaciones consideradas por la ley como hechos imponibles, siendo estos hechos imponibles ajenos a toda actividad estatal relativa al obligado”(3); así, tal como también se entiende del inciso a) de la Norma II del Código Tributario(4), es un tributo no vinculado.

     Ahora bien, el impuesto, atendiendo a su objeto o a su materialidad económica, grava diversas expresiones de riqueza (que sin duda manifiestan determinada capacidad contributiva); entre estas expresiones de riqueza tenemos a la renta o ingresos, al capital o patrimonio y al gasto o consumo. Bajo este criterio, el Impuesto General a las Ventas, rotulado así en nuestro país, grava de modo indirecto el gasto o consumo

 

   

NATURALEZA Y CARACTERÍSTICAS

     El impuesto plurifásico sobre el valor añadido, conocido también como impuesto sobre el valor agregado (IVA), grava el valor añadido o valor agregado “en cada uno de los estadios del proceso de fabricación y distribución al por mayor y al por menor del producto. El gravamen recae en cada caso sobre el mayor valor del bien” Nuestro Impuesto General a las Ventas (IGV) es un impuesto configurado bajo esta modalidad de imposición.

     Javier Luque, uno de los mayores expertos en esta materia en nuestro país, nos muestra de manera clara la naturaleza y características del Impuesto General a las Ventas cuando sostiene que el “IGV es un impuesto estructurado bajo la modalidad del valor agregado, siendo en consecuencia un impuesto indirecto, plurifásico, no acumulativo, y de tasa única, salvo una pequeña excepción en el caso de la venta de arroz entre pequeños agricultores. El método de determinación del impuesto que adopta es el de sustracción sobre base financiera y de impuesto contra impuesto, de deducciones financieras en cuanto a la extensión del crédito fiscal y de tipo consumo en el tratamiento de bienes de capital. Añade: “De acuerdo con ello, el impuesto a pagar resulta de la diferencia entre el impuesto que grave las ventas de bienes y servicios realizadas en un período y el impuesto que afecte las adquisiciones de bienes y servicios efectuadas dentro del mismo período”

     Jurídicamente el Impuesto General a las Ventas es un impuesto indirecto. Algunos, con criterio pragmático, señalan que son impuestos indirectos los impuestos al consumo y a las transacciones. De acuerdo con la clasificación tradicional de impuesto, por el criterio económico de traslación o incidencia, el impuesto bajo comentario resulta siendo un impuesto indirecto porque si bien es cierto que el contribuyente (deudor tributario) será quien abone la prestación tributaria al fisco, el incidido o repercutido económicamente es el consumidor. Es un impuesto real (su hecho imponible se determina sin referencia a sujeto alguno) y objetivo (es decir, sin tener en cuenta circunstancias personales del sujeto pasivo).

     Asimismo, es un impuesto instantáneo o inmediato: “el hecho imponible ocurre, acontece, se realiza en un instante, en un momento determinado, agotando concretamente la previsión de la norma”; así, lo que está sometido a la imposición es cada una de las operaciones económicas del ciclo, individualmente consideradas; sin embargo, por razones de simplificación recaudatoria vinculada a la labor de gestión tributaria, no se declara, liquida o paga cada operación por separado sino, de acuerdo a lo dispuesto por ley, en bloque todas las operaciones (hechos imponibles) realizadas en un período mensual, salvo el caso de las importaciones.

     Este tributo es de carácter general, “debido a que grava volúmenes globales de transacciones de bienes y servicios, a diferencia de la imposición selectiva al consumo que, como su propio nombre lo adelanta, comprende ciertas operaciones sobre determinados bienes y servicios”(16).

     Asumiendo la explicación de Ramírez Cardona, consideramos que por ser el vendedor quien paga el impuesto al fisco, no obstante trasladarle su valor junto con el precio de venta de los bienes al comprador, en nuestro país se mantiene la denominación genérica de Impuesto General a las Ventas.

     Teniendo en cuenta lo expuesto, a fin de explicitar más algunas características técnicas de este tributo, debemos indicar lo siguiente:

     Es plurifásico porque grava todas y cada una de las operaciones o fases del ciclo económico, desde la producción hasta distribución para su consumo.

     Es plurifásica no acumulativa pues si bien se grava todas las operaciones, todas las fases del ciclo económico, no se acumula el impuesto (como sí sucede en el acumulativo en que se paga impuesto sobre impuesto); así, en cada fase sólo se afectará el valor agregado o añadido; se logra esta situación deduciendo del impuesto resultante, al aplicar la tasa o alícuota, el impuesto pagado en la etapa anterior (en las compras), debiéndose cancelar solamente la diferencia.

     Para su determinación se aplica el método de sustracción sobre base financiera; de manera que el contribuyente para determinar el impuesto, aplica la alícuota al valor total de venta y al monto resultante (débito fiscal) le deduce el monto de impuesto pagado en las compras (crédito fiscal); así, el débito fiscal de un contribuyente implica el crédito fiscal del otro. Se considera sobre base financiera porque para la determinación del impuesto se utilizan las ventas y compras de un determinado período (en nuestro caso mensual), sin que interese la utilización real o física de las compras o los componentes de los bienes vendidos o producidos. Bajo este esquema, nuestra ley aplica la deducción “impuesto contra impuesto” (débito fiscal – crédito fiscal = impuesto a pagar).

     Aplica una tasa proporcional única (16%), con la excepción de los pequeños productores de arroz, ya referida por el doctor Luque.

     De otro lado, el IGV no grava las exportaciones. El impuesto grava el consumo, como ya se dijo, por tanto, estando a que los bienes y servicios exportados están destinados a su consumo en otro país no se cumple con el requisito básico para su imposición en nuestro país. Así lo han entendido nuestros legisladores y han optado por precisarlo en el Artículo 33° de la Ley.

 

OPERACIONES GRAVADAS – EL HECHO IMPONIBLE

     Antes de hablar de las operaciones gravadas con el IGV, debemos recordar el concepto de hecho imponible. El hecho imponible (abstracto) constituye “la hipótesis legal condicionante que al acaecer en la realidad genera la obligación tributaria, en la medida en que no se hayan configurado hipótesis legales neutralizantes (exenciones y beneficios tributarios)”. El hecho imponible abstracto, la hipótesis legal condicionante, la hipótesis de incidencia tributaria o “El hecho previsto en la ley”, como refiere el artículo 2º del Código Tributario, debe estar descrito de manera completa; para estos efectos debe contar indispensablemente con lo siguiente: a) la descripción objetiva de un hecho o situación (aspecto material); b) los datos necesarios para individualizar a la persona que debe ‘realizar’ el hecho o ‘encuadrarse’ en la situación en que objetivamente fueron descritos (aspecto subjetivo); c) el momento en que debe configurarse o tenerse por configurada la ‘realización’ del hecho imponible (aspecto temporal); d) el lugar donde debe acaecer o tenerse por acaecida la ‘realización’ del hecho imponible (aspecto espacial). Su acaecimiento o materialización en la realidad, en sus cuatro aspectos, (hecho imponible concreto) genera la obligación tributaria.

     Los “hechos imponibles” en el caso del Impuesto General a las Ventas son determinadas operaciones económicas; el artículo 1° de la Ley del Impuesto General a las Ventas (TUO aprobado por el D.S. 055-99-EF), dispone que están gravadas con el impuesto las siguientes:

     a)     La venta en el país de bienes muebles;

     b)     La prestación o utilización de servicios en el país;

     c)     Los contratos de construcción;

     d)     La primera venta de inmuebles que realicen los constructores de los mismos; y,

     e)     La importación de bienes”.

     De ocurrir cualquiera de estas situaciones, considerando sus cuatro aspectos, nacerá la obligación tributaria.

     De cada una de estas se tratará al detalle en posteriores informes.

     5.     INAFECTACIONES Y EXONERACIONES

     Exoneración es la liberación o dispensa del pago de un tributo o del cumplimiento de una obligación tributaria, por disposición de la ley; este beneficio es temporal. En este caso, si bien se configura en la realidad el hecho imponible, por diversas razones mediante disposición legal, de modo expreso, se exime generalmente del pago del tributo.

     La exoneración es diferente de la inafectación: en la primera se ha configurado o producido el hecho imponible, en la inafectación no; de este modo, no estarán afectas las personas, objetos u operaciones cuando se encuentren fuera del ámbito de aplicación del impuesto; en muchos casos se manifiesta expresamente cuando “las normas jurídicas excluyen ciertos objetos o sujetos que, de no mencionárselos expresamente, igual estarían fuera del ámbito del gravamen, por no llegar a configurar el hecho imponible o la materia imponible”.

     Ahora bien, veamos panorámicamente qué conceptos no están gravados con el impuesto y qué operaciones se encuentran exoneradas.

     La Ley del Impuesto General a las Ventas, en su artículo 2°, señala qué conceptos no están gravados (no afectos) con el Impuesto; a saber:

     a)     El arrendamiento y demás formas de cesión en uso de bienes muebles e inmuebles, siempre que el ingreso constituya renta de primera o de segunda categorías gravadas con el Impuesto a la Renta.

     b)     La transferencia de bienes usados que efectúen las personas naturales o jurídicas que no realicen actividad empresarial;

     c)     La transferencia de bienes que se realice como consecuencia de la reorganización de empresas;

     d)     El monto equivalente al valor CIF, en la transferencia de bienes no producidos en el país efectuada antes de haber solicitado su despacho a consumo.

     e)     La importación de:

     1.     Bienes donados a entidades religiosas.

     Dichos bienes no podrán ser transferidos o cedidos durante el plazo de cuatro (4) años contados desde la fecha de la numeración de la Declaración Única de Importación. En caso que se transfieran o cedan, se deberá efectuar el pago de la deuda tributaria correspondiente de acuerdo con lo que señale el Reglamento. La depreciación de los bienes cedidos o transferidos se determinará de acuerdo con las normas del Impuesto a la Renta.

     No están comprendidos en el párrafo anterior los casos en que por disposiciones especiales se establezcan plazos, condiciones o requisitos para la transferencia o cesión de dichos bienes.

     2.     Bienes de uso personal y menaje de casa que se importen libres o liberados de derechos aduaneros por dispositivos legales y hasta el monto y plazo establecidos en los mismos, con excepción de vehículos.

     3.     Bienes efectuada con financiación de donaciones del exterior, siempre que estén destinados a la ejecución de obras públicas por convenios realizados conforme a acuerdos bilaterales de cooperación técnica, celebrados entre el Gobierno del Perú y otros estados u organismos internacionales gubernamentales de fuentes bilaterales y multilaterales.

     f)     El Banco Central de Reserva del Perú por las operaciones de compra y venta de oro y plata que realiza en virtud de su Ley Orgánica.

     g)     La transferencia o importación de bienes y la prestación de servicios que efectúen las instituciones educativas públicas o particulares exclusivamente para sus fines propios. Mediante Decreto Supremo refrendado por el Ministro de Economía y Finanzas y el Ministro de Educación, se aprobará la relación de bienes y servicios inafectos al pago del Impuesto General a las Ventas.

     La transferencia o importación de bienes y la prestación de servicios debidamente autorizada mediante Resolución Suprema, vinculadas a sus fines propios, efectuada por las Instituciones Culturales o Deportivas a que se refieren el inciso c) del artículo 18º y el inciso b) del artículo 19º de la Ley del Impuesto a la Renta, aprobada por el Decreto Legislativo Nº 774, y que cuenten con la calificación del Instituto Nacional de Cultura o del Instituto Peruano del Deporte, respectivamente.

     h)     Los pasajes internacionales adquiridos por la Iglesia Católica para sus agentes pastorales, según el Reglamento que se expedirá para tal efecto; ni los pasajes internacionales expedidos por empresas de transporte de pasajeros que en forma exclusiva realicen viajes entre zonas fronterizas.

     i)     Las regalías que corresponda abonar en virtud de los contratos de licencia celebrados conforme a lo dispuesto en la Ley Nº 26221.

     j)     Los servicios que presten las Administradoras Privadas de Fondos de Pensiones y las empresas de seguros a los trabajadores afiliados al Sistema Privado de Administración de Fondos de Pensiones y a los beneficiarios de éstos en el marco del Decreto Ley N° 25897.

     k)     La importación o transferencia de bienes que se efectúe a título gratuito, a favor de entidades y dependencias del Sector Público, excepto empresas; siempre que sea aprobada por Resolución Suprema refrendada por el Ministro de Economía y Finanzas y por el Ministro del Sector correspondiente. En este caso, el donante no pierde el derecho a aplicar el crédito fiscal que corresponda al bien donado.

     Asimismo, no está gravada la transferencia de bienes al Estado, efectuada a título gratuito, de conformidad a disposiciones legales que así lo establezcan.

     l)     Los intereses y las ganancias de capital generados por Certificados de Depósito del Banco Central de Reserva del Perú y por Bonos “Capitalización Banco Central de Reserva del Perú”.

     ll)     Los juegos de azar y apuestas, tales como loterías, bingos, rifas, sorteos, máquinas tragamonedas y otros aparatos electrónicos, casinos de juego y eventos hípicos.

     m)     La adjudicación a título exclusivo a cada parte contratante, de bienes obtenidos por la ejecución de los contratos de colaboración empresarial que no lleven contabilidad independiente, en base a la proporción contractual, siempre que cumplan con entregar a la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria - SUNAT la información que, para tal efecto, ésta establezca.

     n)     La asignación de recursos, bienes, servicios y contratos de construcción que efectúen las partes contratantes de sociedades de hecho, consorcios, joint ventures u otras formas de contratos de colaboración empresarial, que no lleven contabilidad independiente, para la ejecución del negocio u obra en común, derivada de una obligación expresa en el contrato, siempre que cumpla con los requisitos y condiciones que establezca la SUNAT.

     o)     La atribución, que realice el operador de aquellos contratos de colaboración empresarial que no lleven contabilidad independiente, de los bienes comunes tangibles e intangibles, servicios y contratos de construcción adquiridos para la ejecución del negocio u obra en común, objeto del contrato, en la proporción que corresponda a cada parte contratante, de acuerdo a lo que establezca el Reglamento.

     La exportación de bienes y servicios, así como los contratos de construcción ejecutados en el exterior, no está afecta al Impuesto General a las Ventas. Sobre este punto, además de la exportación de bienes, que resulta clara, el artículo 33° de la Ley regula algunas operaciones que se consideran exportación, y el Apéndice V contiene un listado de operaciones que se consideran exportación de servicios.

     En lo relativo a las exoneraciones, el artículo 5° de la Ley señala que están exoneradas del Impuesto General a las Ventas las operaciones contenidas en los apéndices I y II de la misma Ley. Precisa además que también se encuentran exonerados los contribuyentes del Impuesto cuyo giro o negocio consiste en realizar exclusivamente las operaciones exoneradas (las contenidas en los apéndices I y II) u operaciones inafectas, cuando vendan bienes que fueron adquiridos o producidos para ser utilizados en forma exclusiva en dichas operaciones exoneradas o inafectas.

     La lista de bienes y servicios de los apéndices I y II, según corresponda, podrá ser modificada mediante Decreto Supremo con el voto aprobatorio del Consejo de Ministros, refrendado por el Ministro de Economía y Finanzas, con opinión técnica de la SUNAT (artículo 6° de la Ley). Cabe indicar que si bien la mayoría de los bienes, productos u operaciones consignados en estos apéndices se mantienen, el listado ha sufrido algunas variaciones.

     Como se ha señalado, las exoneraciones son temporales. Al respecto, de acuerdo con el artículo 7° de la Ley, modificado por el artículo 1° de la Ley N° 27215 (10.12.99), las exoneraciones contenidas en los apéndices I y II tendrán vigencia hasta el 31 de diciembre del año 2000. Ya se ha hecho una tradición que periódicamente se disponga la prórroga de esta exoneración.

     La exoneración del Impuesto General a las Ventas deberá ser expresa e incorporarse en los apéndices I y II. Las exoneraciones genéricas otorgadas o que se otorguen no incluyen este impuesto.

     El artículo 47° de la Ley, referido a las empresas ubicadas en la Región Selva, contiene un listado de operaciones que gozan de la exoneración del IGV.

     El artículo 73° de la Ley, sustituido por el Artículo Único de la Ley N° 27216 (10.12.99), ha establecido que además de las contenidas en la Ley, sólo se mantienen vigentes las inafectaciones, exoneraciones y demás beneficios del Impuesto General a las Ventas que se señalan a continuación:

     -     Artículo 71º de la Ley Nº 23407, referido a las empresas industriales ubicadas en la Zona de Frontera, conforme a lo establecido en la Ley N° 27062; así como el artículo 114º de la Ley Nº 26702, relativo a las entidades del Sistema Financiero que se encuentran en liquidación; hasta el 31 de diciembre del año 2000.

     -     Asimismo, los servicios de hospedaje y alimentación prestados por establecimientos de hospedaje a favor de operadores turísticos domiciliados en el país, que transfieran dichos servicios a favor de operadores turísticos del exterior para ser utilizados por personas no domiciliadas en el país; con vigencia hasta el 31 de diciembre del año 2003.

     Los artículos 13° y 14° de la Ley N° 27037 (30.12.98) han establecido la exoneración del Impuesto General a las Ventas de diversas operaciones para contribuyentes ubicados en la Amazonía.

     Para finalizar, un aspecto importante que es preciso tener en cuenta es que en materia de beneficios, exoneraciones o exenciones tributarias, la interpretación debe ser restrictiva.

 

 

Last modified onSábado, 18 Abril 2015 05:53
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